El impuesto de renta se rige por las disposiciones del Estatuto Tributario, en su artículo 26 y posteriores. La tarifa de este impuesto desde el 2013 hasta la fecha ha sido del 25 %. Dentro de los impuestos de orden nacional, el impuesto a la renta es el que genera mayor recaudo

Hasta el 2018 estuvieron vigentes el impuesto sobre la renta para la equidad (CREE), creado mediante la Ley 1607 de 2012, y el impuesto a la riqueza, creado mediante la Ley 1429 de 2014. Ninguno de estos dos impuestos está vigente.

Otro impuesto importante para la industria extractiva dentro del conjunto de los impuestos nacionales es el impuesto al valor agregado (IVA). Este es un impuesto que grava el consumo final mediante un mecanismo que tiene dos momentos. En el primero se grava la totalidad del producto enajenado, y en el segundo se concede un descuento sobre el impuesto que gravó los insumos necesarios para la producción y/o comercialización de este. Dicho impuesto grava uno a uno los eslabones del valor agregado que van añadiéndose en la cadena de producción. Los descuentos permiten que el consumo intermedio no sea objeto del gravamen.

El IVA es, entonces, un impuesto que se aplica a lo largo de la cadena de producción y distribución de un bien o servicio, y que finalmente es asumido por el consumidor. Dado que se trata de un impuesto indirecto sobre la prestación de servicios, venta e importación de bienes, y que no se deriva del patrimonio o renta de las empresas, EITI no hace obligatoria su inclusión en la conciliación.