El viernes 28 de diciembre de 2018, el presidente de la República firmó la Ley de Financiamiento. Esta ley debía entrar en vigencia el 1 de enero de 2019.

Sin embargo, fue declarada inexequible por la Corte por vicios de procedimiento, y estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2019.

La ley buscaba hacer un recaudo más progresivo. Más del 70 % de los nuevos recaudos vendrían de modificaciones tributarias a los colombianos de más altos ingresos; y quienes tuvieran ingresos mensuales superiores a 25, 50 y 90 millones, que tenían tarifas del 33 %, pasarían a pagar 35, 37 y 39 %, respectivamente. Quienes tengan patrimonios superiores a $5000 millones pagarían 1,5 % del valor patrimonial. Adicionalmente, los propietarios de empresas que les generen dividendos por más de 10 millones de pesos mensuales deberán pagar el 15 % de ese valor, además del 33 % que deben pagar las empresas por este ingreso. Los ajustes al impuesto de renta, patrimonio, dividendos y compra de viviendas lujosas permitirían recaudar cerca de $5 billones, que corresponden al 70 % del total del recaudo esperado.

Para evitar los impactos negativos que el fallo de la Corte Constitucional podría traer, el Gobierno ha comenzado a tramitar nuevamente la misma Ley, y espera sancionarla antes de finalizar el presente año. En caso de no lograrlo, entraría en vigencia el régimen tributario anterior.